La Plaza de los Fundadores, ubicada en el corazón del Centro Histórico de San Luis Potosí y a escasos metros de la emblemática Plaza de Armas, enfrenta actualmente un riesgo latente de colapso ante grandes concentraciones de personas. La preocupación surge debido a la ausencia de un dictamen técnico estructural que avale la resistencia de la plancha sobre la que se llevan a cabo diversos eventos masivos. Este espacio, considerado monumento histórico por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), es también un punto de encuentro para la ciudadanía y cuenta con un estacionamiento subterráneo abierto al público, lo que incrementa la complejidad de su mantenimiento y supervisión estructural.
La plaza es escenario frecuente de mítines políticos, reuniones religiosas, manifestaciones sociales y celebraciones culturales que llegan a congregar a más de 15 mil personas en un solo evento. Sin embargo, la Coordinación Estatal de Protección Civil ha señalado que hasta la fecha no ha recibido un dictamen técnico por parte del ayuntamiento capitalino que garantice la seguridad estructural de este lugar. César Manuel Rocha Moreno, encargado de despacho de la dependencia, enfatizó que la falta de un estudio técnico impide conocer las condiciones reales de la estructura, la cual fue edificada hace más de medio siglo y permanece sin una evaluación actualizada sobre su resistencia ante cargas dinámicas.
Rocha Moreno explicó que es indispensable contar con un documento emitido por especialistas, peritos o analistas estructurales que determine la capacidad de la plancha para soportar el peso y el movimiento de multitudes. Subrayó la importancia de que cualquier autorización para la realización de eventos masivos esté respaldada por un estudio avalado por una dependencia oficial o un perito calificado. “Debemos tener un documento avalado por alguna dependencia, perito o analista estructural que nos dé certeza sobre la resistencia de la plaza”, remarcó el funcionario, añadiendo que la seguridad de los asistentes es prioritaria y no puede estar sujeta a improvisaciones.
El funcionario estatal advirtió sobre la posibilidad real de un colapso, dado que la plaza actualmente cuenta únicamente con apuntalamientos diseñados para soportar cargas estáticas permanentes. Sin embargo, durante los eventos masivos se generan cargas dinámicas que pueden superar la capacidad de las vigas y las estructuras de acero, poniendo en riesgo la integridad de la plancha y la seguridad de los asistentes. Rocha Moreno instó al gobierno municipal a solicitar la asesoría y el acompañamiento técnico de Protección Civil Estatal, aunque reconoció que, en su estado actual, la plaza no reúne las condiciones necesarias para ser sede de eventos con grandes concentraciones de personas.
Más allá de la problemática actual, la Plaza de los Fundadores es un espacio cargado de historia y simbolismo para la ciudad. Se considera el lugar donde oficialmente nació San Luis Potosí el 3 de noviembre de 1592, tras el descubrimiento de las minas del Cerro de San Pedro y la posterior fundación del asentamiento español en lo que se conocía como el Puesto de San Luis. El sitio fue testigo del traslado de los indígenas a Tlaxcalilla y la consolidación del núcleo poblacional que dio origen a la ciudad. Entre los siglos XVII y XVIII, los jesuitas erigieron frente a la plaza la Iglesia de la Compañía y la Capilla de Loreto, edificaciones que hoy son parte del patrimonio histórico de la capital potosina, enmarcando un espacio cuya preservación y seguridad resultan fundamentales tanto para la memoria colectiva como para la vida cotidiana de la ciudad.





