Durante el año 2025, el costo total de la inseguridad en los hogares de San Luis Potosí alcanzó la impresionante cifra de 7.2 mil millones de pesos, según un reciente informe del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este monto se traduce en un promedio de 7 mil 130 pesos por cada persona que sufrió los efectos de la delincuencia en el estado. Este dato supera el promedio nacional, que se sitúa en 6 mil 130 pesos, evidenciando así una situación preocupante en la región respecto a la seguridad y sus repercusiones económicas.
A pesar de que el costo promedio por hogar ha mostrado una ligera disminución, pasando de 7.3 millones de pesos en 2024 a 7.2 millones de pesos en 2025, el Inegi señaló que esta variación no es lo suficientemente significativa desde un punto de vista estadístico. Esto sugiere que, aunque se percibe una mejora, la realidad del impacto económico por delitos en San Luis Potosí sigue siendo alarmante y requiere atención urgente.
El análisis proporcionado por la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) revela que las pérdidas económicas generadas por delitos representan un 58.4 por ciento del total de los costos, mientras que las inversiones en medidas preventivas constituyen el 35.7 por ciento. Esta última cifra refleja que muchos hogares han optado por implementar estrategias de seguridad para protegerse, lo que revela un panorama complejo en el que la prevención se vuelve una necesidad imperante.
Entre las diversas medidas adoptadas por los ciudadanos para mejorar la seguridad en sus hogares, se incluyen cambios en cerraduras y candados, así como la instalación de alarmas y la contratación de servicios de vigilancia. Estas acciones, aunque evidencian una proactividad por parte de la población, también subrayan la falta de confianza en la seguridad pública y la necesidad de reforzar la protección en sus entornos inmediatos.
Mientras tanto, otros indicadores de seguridad han mostrado mejoras, pero la cifra negra, que se refiere a los delitos no denunciados, ha crecido, alcanzando un alarmante 93.2 por ciento en 2025. Este fenómeno indica que una gran parte de la delincuencia sigue sin ser reportada a las autoridades, lo que complica aún más la situación y pone de manifiesto la urgencia de abordar estos problemas de forma integral en San Luis Potosí.





