En una reciente actualización sobre la fiscalización de cuentas públicas, el Instituto de Fiscalización Superior del Estado (IFSE) ha iniciado un exhaustivo análisis de los proveedores vinculados a los entes públicos durante las auditorías correspondientes al ejercicio 2025. Esta revisión se centra especialmente en la identificación de empresas que podrían considerarse «fantasma», las cuales son sospechosas de haber sido utilizadas para la creación de operaciones ficticias o simuladas, un fenómeno que ha suscitado preocupación debido a su potencial impacto negativo en el manejo del patrimonio público.
Rodrigo Joaquín Lecourtois López, director del IFSE, destacó la importancia de esta revisión, señalando que es un elemento crucial dentro del proceso de auditoría. En años anteriores, se han encontrado indicios de que algunas compañías han estado emitiendo facturas por operaciones que nunca se llevaron a cabo, lo que representa un riesgo significativo para la integridad de las finanzas públicas. La detección de estas irregularidades es esencial, ya que el uso de facturas falsas puede acarrear serias repercusiones legales y fiscales para los involucrados en estos esquemas.
En caso de que el IFSE identifique operaciones que no sean legítimas, se procederá a notificar al Servicio de Administración Tributaria (SAT) para que este organismo evalúe la situación y tome las medidas pertinentes. Lecourtois López subrayó que las consecuencias para los servidores públicos que participen en estas prácticas ilegales pueden ser severas, incluyendo posibles sanciones penales, dependiendo de la gravedad de los delitos comprobados. La legislación vigente también contempla sanciones para aquellos proveedores que coludan con funcionarios para llevar a cabo transacciones irregulares.
Durante las auditorías en curso, el IFSE ha comenzado a notar ciertas irregularidades, tales como la falta de documentación que soporte las transacciones financieras realizadas. Además, se han detectado casos donde parece haber duplicación de documentos e inconsistencias en los registros contables. Estas observaciones están aún en proceso de aclaración y los entes auditados deberán justificar adecuadamente las anomalías encontradas para evitar la imposición de responsabilidades administrativas.
Finalmente, el titular del IFSE hizo un llamado a los servidores públicos para que se abstengan de contratar a empresas que emitan comprobantes fiscales sin que exista una transacción real de bienes o servicios. Lecourtois López enfatizó que la correcta ejecución de los recursos públicos debe estar respaldada tanto por la adecuada documentación como por la verificación de la efectividad de los bienes y servicios adquiridos. En situaciones donde se demuestre que se han pagado recursos públicos por bienes o servicios inexistentes, será necesario reparar el daño y reintegrar los fondos a las arcas del estado.





